07
Sáb, Dic

Prepararse para ser madre - Movimientos para la mujer embarazada

Typography

Conocer cómo funcionan los órganos de la reproducción forma parte de la preparación para dar nacimiento a tu hijo. Debés saber la posición que ocupan y la función que ejercen tanto mientras estás embarazada como mientras no lo estás, así como la manera en que se comportan durante las distintas etapas del parto.

El parto constituye una actividad física dinámica y debe ser preparado en ese contexto. Por ello te sugerimos los siguientes preparativos:

-Masajearte, en especial la zona pelviana del abdomen y los pechos. También la cara, porque eso relaja el cuerpo entero. Aparte del beneficio directo que produce el masaje, representa un modo de conocer el propio cuerpo.

-Cuidado de los pies, especialmente en los últimos meses del embarazo, porque son los que deberán soportar mayor esfuerzo y, que se sientan cómodos, es parte esencial de un embarazo feliz. Mantenete tan erecta como puedas y cuando camines o estés parada, hacelo con los pies paralelos entre sí.  

-Emprendé un programa de movimientos fáciles, no agotadores. El cuerpo disfruta con el ejercicio inteligente de tus posibilidades.

Durante el embarazo, los movimientos deben incluir actividades habituales tales como caminar, nadar y cultivar el jardín, y también posiciones específicas para fortalecer, relajar y preparar los músculos particulares que se emplearán durante el parto. Lo ideal es que estén flexibles para esa altura.

En la preparación para dar a luz, es fundamental que alargues y relajes los músculos y la piel del piso de la pelvis y flexibilices sus articulaciones.

Una columna vertebral flexible impide que el esfuerzo de los músculos de la espalda provoque dolor en ésta durante los últimos meses del embarazo, etapa en la que la pelvis aloja el creciente peso del niño. Además la fuerza que ejerce el útero al contraerse y estirar los ligamentos y músculos de la columna vertebral durante el parto produce considerable fatiga, a menos que se haya ejercitado.

Por debajo de los huesos púbicos está el arco subpúbico, y por debajo de éste asoma la cabeza del niño durante el nacimiento. En consecuencia, es aconsejable practicar movimientos que ensanchen el arco al máximo, de modo que la pared frontal del canal de nacimiento sea lo más corta posible. Las posiciones en cuclillas tienen un poderoso efecto de ensanchamiento.

La posición de cuclillas estira en forma natural las áreas genitales que serán ensanchadas por el parto y aumenta la afluencia de sangre a esas regiones.

La relajación del piso de la pelvis y el ensanchamiento de sus estructuras son facilitados por aquellos movimientos en que las rodillas se separan y el piso de la pelvis se amplía hacia los lados, o sea, movimientos en que la pelvis alcanza su máximo ancho. Un piso pelviano apretado y rígido demora la llegada del niño.

Todos los movimientos deben efectuarse lenta, suave y rítmicamente. Inicialos en pequeña escala y aumentalos a medida que adquiera mayor eficiencia. Para que alcancen todo su valor es  indispensable que practique algunos de ellos todos los días durante el embarazo. Asimismo, la ropa debe ser suelta y tenés que poner en el suelo una manta para sentarte o tenderte sobre ella.