04
Mar, Ago

Alimentación durante la lactancia, una gran aliada

Typography

 La lactancia es un periodo muy especial para una madre y su hijo. Si la madre puede permitirse dar de mamar a su bebé durante sus primeros meses de vida, le estará dando el mejor alimento posible y además estará ayudándole a crecer fuerte y sano.

Las ventajas de la lactancia materna son más que conocidas. Es una manera natural y eficaz, de promover en el bebé un completo desarrollo sensorial y cognitivo, protegerlo de muchas enfermedades, reducir el riesgo de mortalidad infantil y aumentar sus defensas.

A lo largo de la gestación y durante la lactancia, el niño extrae de su madre vitaminas, minerales, nutrientes y demás elementos que necesita para crecer sano.

 

Eso sí, para que la lactancia sea un proceso exitoso, hay que tener en cuenta que la madre debe prepararse y, además, mantener una alimentación balanceada para que el niño reciba la mejor leche posible y para que ella no tenga un déficit de ninguna clase.

Durante este periodo, es importante saber que la calidad de la leche depende de forma directa de la alimentación de la madre. Durante los seis primeros meses de vida del bebé, la mujer debe aumentar en 500 calorías su dieta, algo más de lo que ha ingerido durante su embarazo, por muy paradójico que parezca.

¿Cómo debe ser la alimentación de la mamá durante la lactancia?

- Consumir gran cantidad de proteínas.

- Los hidratos de carbono deben suponer la mitad de las calorías de la dieta.

- Tomar hierro a través de carne, huevos, espinacas, acelgas, mejillones y almejas, legumbres e hígado.

- Reforzar la toma de vitamina A, comiendo tomate, zanahorias y vitaminas del grupo B.

- La ingesta de calcio es clave, se puede conseguir a través de lácteos, espinacas, acelgas, legumbres y frutos secos.

-Es muy importante que la madre tome yodo diariamente, presente en  pescados, mariscos, carnes y huevos.

También hay que tener en cuenta que como el bebé 'extrae' tal cantidad de proteínas, grasas y demás nutrientes, en ocasiones la madre puede sentirse un poco débil o tener ciertos déficits. Es por ello que debe vigilar su estado de salud y acudir al médico en cuanto se sienta enferma o débil. Un estado deficitario de ciertos nutrientes puede afectar al sistema inmune y hacerla enfermar, por lo que es primordial que refuerce su dieta.

Además, hay otras medidas que la madre puede tomar para cuidar de su sistema inmunológico y asegurar que la lactancia sea un momento de salud, como por ejemplo, realizar ejercicio de forma regular, descansar cada vez que pueda, beber agua, evitar comer carnes crudas o poco cocinadas y reforzar los hábitos de higiene.