Cada prenda que nos ponemos habla de quiénes somos, de nuestra imagen y de cómo queremos que el resto de las personas nos perciban. Los 40 es una década de transición, nos sentimos espontáneas y seguras de nosotras mismas, pero eso hay que reflejarlo en cada equipo que elegimos.
Muchos cortes de ropa nos van a quedar mejor que antes pero hay otros que conviene dejarlos a las más jóvenes.
Por lo general, el invierno no nos deja ser elegantes y glamorosas, nos abrigamos tanto que perdemos la cintura, nos acortamos la figura y la femineidad queda un paso atrás.
Siempre es una inmensa alegría recibir la invitación de tu mejor amiga a su casamiento, o la de la primera de tus amigas que se casó y la nena ya cumple los 15! Claro que la algarabía se termina a la hora de pensar en el vestuario. ¿Y ahora qué me pongo?
La colección 2014, que se mostró el martes 27 a las 21 en el Edificio Lahusen, se llama simplemente “Piazza” y mostró lo mejor de la moda, sin condimentos mediáticos.
La imagen que tenemos de nosotras mismas, esa que nos devuelve el espejo, no siempre se condice con lo que los demás ven, esa sensación tiene que ver con nuestra autoestima. Superación, autoayuda, seguridad, son sólo alguna de las palabras que surgen al abordar el tema.