Este día parece haber llegado a nuestro calendario para estimular pensamientos y emociones contrapuestos según la situación sentimental de cada persona. En realidad, se ha transformado en una fecha de celebración para algunos, de “prueba de amor” para otros, de percepción de ausencias o supuestas carencias para cada vez más personas. Entre estos últimos, algunos, han comenzado a adherir simbólica o efectivamente a movimientos anti-valentines, tales como celebrar el 13 de febrero el día de los Singles o Solos, solteros, en nuestro castellano; como forma de mostrar que hay un segmento cada vez más amplio que no tienen una “pareja estable” y que de todos modos tienen motivos para celebrar.
Psicología
Al que le toca le toca
Cuando éramos chicos con esa simple frase cortábamos toda queja que pudiera surgir durante un juego que nos tocara en suerte el rol o el elemento que indicaba cierta "pena".
Maternidad
Hace poco leí un artículo sobre la maternidad y en el texto decía algo así como que “el cuerpo de la mujer pide hijos”.
Aunque estaba escrito con el mayor de los respetos y una mirada maravillada frente al milagro de la procreación (la cual comparto); no pude evitar sentirlo como una opinión reduccionista, netamente biologicista, de las que no aportan a la diversidad que se plantea en estos tiempos.
En estos temas, como todavía en tantos otros, circulan conceptos muy arraigados en nuestra cultura que generan sufrimiento o sensación de desadaptación cada vez a más personas que han desarrollado otro punto de vista, o evalúan otras opciones tan válidas para su vida como que la mujer PUEDE ser madre.
Momento para balancearse
Diciembre de 2009.
Inevitable hacer balances cuando se está por cerrar un ciclo, y diciembre marca eso. Es un hecho que no se puede cuestionar. Hay un calendario que finaliza y otro que se inicia por invención cultural y eso, aunque querramos desatenderlo, nos induce a una mirada retrospectiva y proyectiva sobre nuestras vidas, y sobre nosotros mismos en ella.
Las fechas, los calendarios, existen para organizar nuestra existencia; darle recorrido, enlazar inicios, transcursos y finales. Enmarcarnos y marcarnos un tiempo compartido, necesario para poder enunciar una realidad que se pueda reconocer como tal. Por eso existen los rituales en determinadas fechas. Porque los humanos necesitamos inscribir los cambios, los pasajes de un estado al otro, las etapas que culminan y las que empiezan. Los rituales son necesarios sino todo sería un continuo amorfo sin posibilidad de pausa, registro y avance renovado.Amor incondicional
El amor incondicional es una expresión extrema, desmesurada y, por lo tanto, un deseo poco conveniente. No existe ni creo que sea bueno pretender un amor sin condiciones. Amar incondicionalmente supone un repliegue del propio ser, de las propias necesidades, por temor a ser abandonado o no querido. Aquél que pide un amor incondicional, en definitiva, tiene demasiadas condiciones para brindar el suyo. En el mismo acto en el que anhela contar con las no condiciones del otro, está imponiendo(se) la mayor y más cruel condición: no crecer.
¿Y por qué las personas deberíamos crecer o madurar? Porque comprender la dinámica de la existencia, y la nuestra dentro de la misma, es lo único que permite la realización de una vida más plena y posible (para todos).