Discriminar, clasificar, ordenar, elegir, segregar y/o rechazar, cuando está referido a lo que uno elige para sí mismo, para su bienestar, para su evolución o crecimiento, no sería una mala actitud. Además, es algo que hacemos todo el tiempo cada vez que decidimos o elegimos. Cuando con “algo nos quedamos”, “algo dejamos o soltamos”.
Psicología
La importancia de tener un plan de carrera. Lo que no debe faltarte en tu desarrollo profesional
En varias ocasiones, sucede que personas que poseen un trabajo estable y en el que han podido desenvolverse profesionalmente de manera acorde a sus expectativas pasan, en algún momento de sus vidas laborales, por la sensación de estancamiento, de haber llegado a un techo o de no tener más desafíos en los cuales poder desarrollarse. Aparecen así, sentimientos de inadecuación, vacío, aburrimiento, desmotivación, entre otros.
La fórmula que tenés que aplicar para lograr semanas más productivas
Son diversas las variables que influyen en el hecho de ser una persona productiva y, el poder serlo influenciará, a su vez, en el logro de los objetivos y metas que una se ha colocado.
La confianza en una misma y en la capacidad de ejecutar eficazmente lo que nos hemos propuesto, genera un nivel de seguridad, compromiso y responsabilidad, que afecta directamente en la resolución de las tareas.
¿Cuánto te permitís cambiar? ¿Cuán flexible creés que sos?
Usualmente escuchamos hablar de los cambios, de la necesidad de realizarlos o de modificar situaciones y hechos que no funcionan, pero hablar de esto y, hasta inclusive, repetir estas frases a manera de slogans, no equivale a que realmente seas una persona flexible y tengas facilidad para adaptarte a los cambios o cuestiones diferentes que se presentan en el camino.
Para registrar si sos capaz de adaptarte con soltura a escenarios distintos en tu vida, es fundamental tener un registro de qué tipo de paradigma es el que está rigiendo tu manera de pensar y actuar.
Síndrome del nido vacío: ¿Y ahora qué hago con mi tiempo libre?
El conocido “síndrome del nido vacío” es la etapa evolutiva que atraviesan los padres cuando sus hijos dejan el hogar para independizarse. Suele ser un período difícil que conlleva algunos duelos, cuestionamientos y crisis (maritales, vocacionales, sentido de la vida, etc.) El desafío es poder capitalizar la experiencia, generando cambios positivos para transitar esta nueva etapa viviéndola como una oportunidad para la construcción de nuevos proyectos, ahora que cuentan con el tiempo para hacerlo.
Principalmente aqueja a las mujeres, ya que en general, son ellas las que tuvieron a cargo el cuidado de los hijos en la casa. Son ellas las que han renunciado a sus proyectos profesionales en pos de construir una familia y ser el sostén más significativo en este aspecto.