Los partidos decisivos despiertan emociones intensas. Goles, definiciones por penales y finales ajustados mantienen a millones de personas al borde del asiento. Si bien estas situaciones no provocan por sí mismas un paro cardíaco, pueden representar un factor de riesgo para personas con enfermedades cardiovasculares preexistentes. En estos casos, contar con un Desfibrilador Externo Automático (DEA) operativo y personal capacitado para utilizarlo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Cada vez que una competencia deportiva de alto nivel paraliza al mundo, el foco suele estar puesto en el rendimiento, la estrategia o el resultado. Sin embargo, de vez en cuando ocurre algo que trasciende cualquier marcador: un deportista se desploma en pleno juego y nos enfrenta a una verdad incómoda. Nadie está completamente a salvo de una emergencia cardíaca.
El diagnóstico del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) no siempre llega en la infancia. Muchas personas atraviesan la escuela, la universidad e incluso los primeros años de la vida adulta sin saber que gran parte de las dificultades que enfrentan a diario responden a una condición del neurodesarrollo. Cuando el diagnóstico se retrasa, las consecuencias pueden extenderse a distintos ámbitos de la vida.
Cada 4 de julio se conmemora el Día del Médico Rural, una fecha que pone en valor a los profesionales que ejercen en territorios donde las distancias, la falta de infraestructura y los recursos limitados convierten al cuidado de la salud en un desafío cotidiano.