Si sabemos que quienes han realizado profundos cambios en su estilo de vivir, dan cuenta de expectativas de vida cinco o seis años mayor que la nuestra, ¿por qué cuesta tanto adoptarlos y, sobre todo, sostenerlos?
La pregunta tiene dos respuestas. La primera radica en la falta de información sobre los aspectos que hacen a la prevención y la segunda tiene que ver con el manejo de la frustración ante cualquier proceso de cambio.
La gripe es una enfermedad que se da en mayor medida durante la época invernal y que presenta más gravedad en la gestación ya que aumenta el riesgo de neumonía y complicaciones como aborto o parto prematuro.
De un tiempo a esta parte existe la teoría de que casi todo lo que nos rodea crea adicción si se abusa de ello: los móviles, Internet, el deporte o, incluso, ser demasiado sano. Ahora también se suma a la lista la comida. Podríamos hacernos una pregunta fácil: ¿Soy capaz de prescindir de ese trozo de chocolate o de una hamburguesa o de esos bizcochitos? Y en caso de resistirme, ¿me cuesta horrores hacerlo? Si la respuesta es sí, puede que se tenga algún grado de adicción a la comida.