La sexualidad de cada mujer es una construcción en la que confluyen múltiples factores relacionados a lo físico, biológico, funcional, emocional, social y cultural, que convierten a dicha sexualidad en algo tan único como su persona y su ser en el mundo.
En el tiempo que transcurre la gestación se suman, además, un sin fín de cambios muy significativos en muchos de los factores antes mencionados.