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Sáb, Jul

Retinol en invierno: cómo incorporarlo correctamente para lograr una piel más saludable

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Durante el invierno la piel atraviesa uno de los momentos más favorables para incorporar hábitos de cuidado relacionados a su renovación. Por este motivo, las farmacéuticas especialistas en dermocosmética y creadoras de Natceuticals, Marisol Gómez y Raquel Sánchez Aparicio, impulsan una campaña de concientización sobre el uso responsable de los retinoides y la renovación saludable de la piel.

 

 El retinol es uno de los activos más estudiados y recomendados dentro de la dermocosmética y la dermofarmacia. Pero entre tanta información (y tanta exageración), a veces cuesta saber qué hace de verdad. ¿Alisa la piel? ¿Borra arrugas? ¿Es antiedad? ¿Qué tan real es todo eso?

"El retinol es un derivado de la vitamina A que actúa directamente sobre uno de los procesos clave de la piel: la renovación celular. Ayuda a mejorar la textura, atenuar arrugas, unificar el tono y reducir la apariencia de los poros. En pocas palabras, fortalece la salud de la piel desde adentro" explica la farmacéutica Marisol Gómez, Fundadora y Directora de Natceuticals. Y agrega: "sin embargo, como farmacéuticas, observamos un gran problema en relación a cómo se ha comunicado durante años, ya que el marketing tradicional lo presentó como un milagro antiedad sin explicar cómo usarlo. Y, cuando algo se vende como mágico sin explicar su correcto uso, pueden aparecer consecuencias como rojeces o irritación por un mal uso. Por eso, sabiendo que durante el invierno es cuando más se incorpora este activo a las rutinas de skincare, nos pareció importante concientizar acerca de sus características y correcto uso."

El retinol no cambia la piel de un día para el otro:  acompaña su proceso natural de renovación

"Es importante destacar que la piel se renueva de forma constante, en un ciclo que suele explicarse como de aproximadamente 28 días. El retinol ayuda a que ese proceso sea más ordenado, favoreciendo una piel con mejor textura, más luminosa y de aspecto más uniforme. Por eso, los resultados no aparecen de inmediato y los cambios visibles suelen requerir varias renovaciones cutáneas. Con el uso constante y consciente, las mejoras se empiezan a notar progresivamente, especialmente después de 8 a 12 semanas" detalla Raquel Sánchez Aparicio, CEO y fundadora de Natceuticals.

La fase de adaptación: retinización sin tabúes

Otro punto importante que destacan las farmacéuticas, es que al incorporar retinol a la rutina de skincare, la piel necesita tiempo para adaptarse. A eso se le llama retinización. Es un proceso completamente normal. Algunas pieles lo transitan con leves señales como tirantez, enrojecimiento o una ligera descamación. Otras, simplemente no lo notan.

Este proceso no es una falla, es una etapa. Y el secreto está en acompañarla con cuidado: usar el producto de forma progresiva, hidratar bien, y bajar la frecuencia si se siente incomodidad. En otras palabras, no se trata de aguantar, se trata de escuchar lo que la piel necesita.

El protocolo progresivo: tu piel marca el ritmo

Ambas farmacéuticas coinciden en que, en dermofarmacia, una máxima que nunca falla es: más no es mejor. Especialmente con activos como el retinol. Lo ideal es comenzar con una frecuencia baja y solo aumentarla si la piel lo tolera bien.

Para eso recomiendan empezar con una o dos noches por semana durante las primeras dos semanas. Siempre aplicándolo sobre la piel limpia y seca. En caso de necesitar, se puede sumar una crema hidratante antes o después.

A partir de la tercera semana, si la piel lo permite, se puede pasar a tres noches por semana. Y después del primer mes, evaluar si está lista para usarlo noche por medio. Si se siente ardor, rojez o incomodidad no está fallando, pero sí es un indicador de bajar el ritmo, sumar hidratación y esperar. La piel se adapta con tiempo y constancia.

¿Qué productos podés combinar con retinol?

Uno de los errores más comunes en las rutinas de skincare es la sobrecarga de activos: "Cuando usás retinol, lo ideal es apoyarlo con ingredientes que refuercen la barrera cutánea y mantengan la hidratación. Podés usarlo junto a tu crema hidratante habitual, especialmente si contiene ceramidas, niacinamida o aceites vegetales suaves como el de argán. También podés acompañarlo con una bruma calmante o productos con glicerina. Lo que sí debés evitar en la misma rutina: ácidos exfoliantes fuertes (como glicólico o salicílico), exfoliantes físicos, vitamina C pura, peróxido de benzoilo o cualquier otro retinoide. Estas combinaciones pueden sensibilizar la piel, especialmente en las primeras semanas. Un recordatorio clave: el protector solar no es opcional. Si usás retinol, el FPS50 cada mañana es parte esencial del cuidado," explica la farmacéutica Sánchez Aparicio.

¿Cuándo se notan los resultados?

Ambas farmacéuticas afirman que los resultados no son instantáneos, pero sí consistentes. Si lo usás con regularidad, podrías empezar a ver mejoras entre la cuarta y la octava semana: menos textura, poros más difuminados, piel más uniforme. líneas finas menos visibles y más firmeza y luminosidad.

¿Qué pasa si no ves resultados?

"Una gran cantidad de personas abandonan el retinol porque sienten que no les hizo nada. Pero la salud de la piel no se mide en días. La piel tiene su propio ritmo, y no todas responden igual. Por eso, si después de un mes no ves grandes cambios, mantené la frecuencia y seguí observando. No caigas en la tentación de aplicar más o de buscar otro producto. La constancia siempre gana. Además, evitá compararte. Cada piel es única. Lo importante es cómo te sentís con lo que estás haciendo por la tuya," afirma la farmacéutica Gómez.

Y define: "El retinol no tiene que dar miedo, pero sí debe ser incorporado con respaldo, claridad y con una fórmula bien pensada, para que sea el punto de partida hacia una piel más saludable y cuidada".