El histórico edificio Palacio Molina, conocido por ser sede de la textil Alpargatas en el siglo pasado, será intervenido por el Arquitecto Fernando Barenboim, CEO de Ges Desarrollos, y se transformará en el escenario de la nueva edición de Casa FOA, la exposición anual de arquitectura, diseño interior e industria más importante de la región.
“Para este 2026 en Buenos Aires, elegimos un edificio histórico del sur de la Ciudad, junto a Ges Desarrollos en toda la restauración, y Achaval Cornejo como comercializador. Esta construcción de 1890 es un verdadero hallazgo de la arquitectura nacional y un testigo vivo de Buenos Aires. A comienzos del siglo pasado, Barracas era una zona fabril en la que el país se movía a la par de los camiones que iban y venían en forma incesante por la Avenida Regimiento de Patricios. El edificio fue una de las sedes de la textile Alpargatas por varias décadas y está por experimentar una enorme restauración”, explican Marcos Malbrán y Juan Blas Fernández, Director y Gerente de Casa FOA.
Casa FOA había sido parte en el año 2012 de la reconversión del Edificio Molina Ciudad, liderada por Fernando Barenboim, CEO de GES Desarrollos. Hoy en la vereda de enfrente, en pleno Barracas y sobre el rectángulo que comprende Avenida Regimiento de Patricios, Lamadrid, Olavarría y Azara, comienza la historia de Palacio Molina. El reconocido arquitecto se pone nuevamente al frente del segundo y definitivo paso en esa consolidación: la puesta en valor del histórico Palacio Alpargatas, integrándolo a un ecosistema urbano mixto que completa la transformación de la manzana original.
En octubre de este año, el lugar se convertirá en el escenario de Casa FOA haciendo más fuerte su valor patrimonial y posicionando la zona sur porteña como un epicentro cultural. Desde su primera edición en 1985, la exposición se propone ser cada año una plataforma de innovación, capaz de transformar construcciones icónicas y lugares en desarrollo en escenarios del diseño contemporáneo. La muestra propone un recorrido por más de 5700 m2 y presenta 35 espacios para ser intervenidos por los distintos expositores, entre arquitectos, interioristas, paisajistas y artistas.

“Cada ambiente será una experiencia de materiales, paletas de color, texturas y soluciones marcadas por la innovación. Las temáticas que se abordarán abarcan cocinas; livings; vestidores y salas de baño; dormitorios para adultos y para niños, playrooms y espacios de wellness. También habrá lugares abiertos con propuestas de paisajismo e instalaciones artísticas”, cuenta la Arquitecta Catalina Ulloa.
Así, la exposición se transformará en el mejor acercamiento a una obra enorme. Geo Desarrollos comenzará el proyecto de Palacio Molina sobre un lote de 12.765 m2 y con una superficie total de 58.161 m2, articulando 26 lofts dentro del edificio histórico, 96 lofts y estudios en el Distrito Molina y 5 oficinas de planta libre sobre Av. Patricios. Tendrá residencias en 9 niveles con 250 cocheras, un atrio interior gastronómico y amenities de lujo.
“Casa FOA es la exposición más importante de Sudamérica. Pionera en su sector, con 41 años de trayectoria, referente de las tendencias en materia de arquitectura, diseño y paisajismo. Palacio Molina nos parece una sede muy alineada con los principios de la exposición, dado que tiene historia y mucha arquitectura por descubrir”, subraya Marcos Malbrán, director de Casa FOA.
Como todos los años, se realiza a beneficio de la Fundación Oftalmológica Argentina Jorge Malbrán, una institución creada en 1964 que financia con esta exposición sus actividades de investigación y docencia, así como sus acciones solidarias.
Una locación histórica al sur de la Ciudad y el legado industrial de Alpargatas En 1885, Juan Echegaray, un vasco con experiencia en la fabricación de calzado, y Robert Fraser, un ingeniero textil de origen escocés, fundaron en el barrio porteño de Barracas la Fábrica Argentina de Alpargatas, dando origen a una de las compañías textiles más influyentes del país. El inicio de un taller artesanal, se transformó en una potencia que marcó el pulso económico del siglo XX. El complejo fabril ocupaba manzanas completas sobre la actual Avenida Regimiento de Patricios, consolidando un polo productivo que dio identidad al barrio y empleó a generaciones.
“Desde el punto de vista arquitectónico, el origen de este edificio respondía a una lógica funcional: ladrillo a la vista, una estructura resistente y grandes ventanales. Un diseño industrial de fines del siglo XIX inspirado en el Renacimiento italiano que era utilizado para definir la imagen de diversas empresas y que priorizaba la eficiencia por sobre la estética. Sin embargo, con los años, ésta se volvió un valor y la solidez de sus materiales permitió que resistiera el paso del tiempo y que hoy pueda hacer frente a una restauración”, cuenta Juan Blas Fernández.
La historia comenzó en 1885. Hoy, vuelve a escribirse con Palacio Molina. Tanto es así que 14 años después de Molina Ciudad, una nueva apuesta preservacionista del Grupo GES, será sede de CASA FOA, la muestra más importante de la arquitectura y el diseño.