El aumento mamario se mantiene como uno de los procedimientos estéticos más demandados a nivel mundial y Argentina, no escapa de esto. Sin embargo, antes de tomar la decisión de someterse a este tipo de intervención, es fundamental comprender que no se trata solo de una elección estética, sino de una decisión médica que requiere una evaluación exhaustiva y una preparación adecuada.
Diez consejos esenciales para garantizar buenos resultados:
Realizar una evaluación médica prequirúrgica completa
Este no es un trámite burocrático, sino una necesidad médica absoluta. Toda paciente debe someterse a una evaluación cardiológica con riesgo quirúrgico, laboratorio completo de sangre y orina, ecografía mamaria y mamografía. Los resultados deben ser óptimos, sin valores límite de hemoglobina, hematocrito o coagulación. La función hepática y renal debe ser correcta.
Elegir un cirujano certificado
Aunque en Buenos Aires hay más de 1.000 cirujanos plásticos acreditados, los proveedores de prótesis tienen muchos más clientes, lo que significa que muchas personas se operan sin acudir a un profesional certificado.
Es imprescindible operarse con un cirujano certificado y miembro de sociedades científicas reconocidas como la Asociación Argentina de Cirugía Estética (AACE), SACPER o la Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires (SCPBA). Esta certificación garantiza que el profesional está entrenado y actualizado académicamente para resolver cualquier complicación que pueda surgir.
Operarse en un centro de alta complejidad
Aunque el prequirúrgico sea óptimo, las complicaciones pueden surgir durante o después de la cirugía. Por esta razón, es clave elegir un centro quirúrgico con equipo médico especializado y una infraestructura que pueda hacer frente a cualquier eventualidad. Los quirófanos deben ser de alta complejidad y contar con terapia intensiva, hemodinamia y hemoterapia. Un centro especializado cuenta con un equipo médico multidisciplinario que incluye cardiólogos, anestesistas, médicos clínicos, coordinadores de pacientes y enfermeras, todos entrenados en su área específica.
Gestionar las expectativas de manera realista
Es muy importante mostrarle al paciente resultados reales y acompañarlo para ver si es posible realizar en su cuerpo la cirugía que desea. La expectativa y la realidad no siempre van de la mano, y es muy importante concientizar al paciente de las limitaciones.
Comprender que los implantes no son para toda la vida
Lamentablemente, la cirugía de prótesis mamarias representa una etapa en la vida de la mujer, no un resultado definitivo. Los cambios de peso, hormonales, la menopausia, la lactancia y el embarazo, así como los cambios en la dieta alimentaria, alterarán la forma y el aspecto de las mamas a lo largo del tiempo. Además, no existen implantes mamarios diseñados para durar toda la vida, a pesar de la creencia común.
Evitar guiarse por calendarios fijos de recambio
Basándonos en las técnicas quirúrgicas modernas y en los avances tecnológicos en implantes mamarios, el recambio de prótesis se determina por las necesidades individuales de la paciente y el estado del implante. Se recomienda realizar controles con el cirujano cada dos años después de la cirugía de implantes. Si la paciente sufre un accidente de tránsito o algún traumatismo, debe acudir al control de inmediato. El recambio se considera cuando los controles detectan una probable ruptura o tiene un pliegue patológico u otro signo sugestivo de ruptura o contractura.
Informarse sobre los avances tecnológicos
Los implantes mamarios evolucionaron significativamente, los nuevos materiales son más livianos y funcionales y algunos modelos incluyen geles que reducen hasta un 30% su peso, disminuyendo el impacto sobre los tejidos mamarios. La preferencia actual son los implantes acordes al cuerpo, pequeños y de bajo peso, que generan menos estrés tisular, menor atrofia, menos estrías y un envejecimiento más lento de la mama. Si bien son más costosos debido a su tecnología superior, ofrecen beneficios adicionales significativos.
Considerar la técnica quirúrgica si se planea amamantar
Los implantes son totalmente compatibles con la lactancia, lo que puede afectar es la técnica quirúrgica con la que se lo coloca. La que minimiza riesgos es la submamaria, es decir, la incisión en el pliegue inframamario ya que no se seccionan conductos. Además, es la vía con menor riesgo de infección y contractura capsular constatado científicamente. Una vez que una mujer decide dejar de amamantar, se recomienda esperar entre seis y nueve meses antes de hacer la cirugía mamaria, siempre y cuando no se produzca secreción.
Planificar la cirugía con tiempo suficiente
El proceso de preparación, desde la decisión hasta la cirugía, puede llevar aproximadamente un mes para los estudios prequirúrgicos. Siempre es mejor hacer la cirugía con tiempo para estar en buenas condiciones. Es aconsejable cuidar del sol la cicatriz de la cirugía los primeros tres a cuatro meses con protector solar. Por ello, no se recomienda operarse justo antes de un viaje, especialmente si se planea ir a la playa a los pocos días.
Conocer las opciones de recuperación rápida
La recuperación de una cirugía mamaria no tiene que ser larga y dolorosa. Los avances en la técnica y la implementación de protocolos científicamente validados permiten reducir drásticamente los tiempos de recuperación.
El protocolo ERABAS, que he desarrollado y publicado en la revista internacional Aesthetic Plastic Surgery, demostró mediante un estudio retrospectivo de más de 2.900 pacientes que el 95,32% logra una recuperación funcional en las primeras 24 horas posteriores a la cirugía. Con este protocolo, no hay drenajes, no hay prendas compresivas, hay movilidad inmediata luego de la cirugía, e incluso se puede conducir un vehículo entre las primeras 24 a 48 horas.
Elegir operarse no es solo una cuestión estética, sino una decisión personal que merece tiempo, escucha y asesoramiento profesional. Comprender los límites del cuerpo, conocer los avances disponibles y priorizar la seguridad son los pilares para transitar el proceso con tranquilidad y resultados satisfactorios.