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Mié, Feb

Incendios forestales y humo: alerta por el impacto en la salud respiratoria

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A raíz de los incendios forestales que están atravesando algunas provincias de Argentina, el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) han reportado que 16 de ellas presentan un nivel de alerta potencialmente explosivo o extremadamente crítico, lo que pone de manifiesto la magnitud de la situación que están viviendo.

 

 

 Las columnas de humo que generan estos incendios no permanecen únicamente en las zonas rurales o forestales, han llegado incluso a las ciudades, reduciendo la visibilidad y deteriorando la calidad del aire de regiones densamente pobladas. El material particulado y los gases emitidos por incendios forestales, como monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles, pueden viajar cientos de kilómetros y representar una amenaza sanitaria amplia.

 

La inhalación de estos contaminantes puede:

 

-Irritar ojos, nariz y garganta, produciendo lagrimeo, picazón y dolor.

-Empeorar condiciones respiratorias crónicas como asma y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

-Incrementar la frecuencia de infecciones respiratorias, dificultad para respirar, tos persistente y síntomas similares a la bronquitis.

-Afectar especialmente a grupos vulnerables como niños, adultos mayores y personas con enfermedades cardiovasculares o respiratorias preexistentes.

 

Recomendaciones para proteger la salud respiratoria

 

Ante la presencia de humo ambiental, la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) acerca las siguientes recomendaciones a la población:

 

-Evitar la exposición directa al humo, especialmente si pertenece a un grupo de riesgo (niños, mayores de 65 años, personas con asma, EPOC o enfermedades cardíacas).

-Mantener puertas y ventanas cerradas para impedir el ingreso del humo al interior de los hogares.

-Si se utiliza aire acondicionado, actívelo en modo recirculación con entrada de aire exterior cerrada y mantenga los filtros limpios.

-No fumar ni encender fuentes de combustión en interiores, como velas o chimeneas.

-Evitar actividades al aire libre, sobre todo ejercicio físico intenso mientras persista la presencia de humo.

-Si se necesita salir, usar mascarillas adecuadas tipo N95/FFP2; los barbijos de tela o quirúrgicos no protegen frente a la mayoría de los contaminantes finos del humo.

 

Ante síntomas como dificultad para respirar, tos persistente, irritación ocular intensa o malestar general, consultar a un centro de salud lo antes posible.