09
Jue, Dic

Atención: ¡pieles estresadas!

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Sufre, percibe y refleja. Tu piel siente las agresiones y lo demuestra con el conocido envejecimiento prematuro. ¿Cómo detectar y revertir estos daños?

 

 

 Una piel estresada es aquella que, por agresiones internas y/o externas, no puede hacer frente a distintos daños -ya que sus mecanismos de defensa están deteriorados- y muestra signos de envejecimiento prematuro. ¿La sentís opaca, brotada, con más arrugas y con ojeras? Eso puede estar indicando estrés.

 

Para ahondar en este tema, leé atentamente para saber si tu piel está estresada.

 

En las pieles jóvenes se observa:

-Deshidratación o resequedad. Por pérdida de agua transepidérmica (TEWL) y hasta por largas horas de exposición a pantallas.

-Coloración por mayor vasodilatación.

-Ojeras: Si bien tienen un factor genético muy importante, la mala alimentación, la falta de sueño y la exposición a pantallas pueden empeorarlas.

-Inflamación por exposición a radiaciones, una mala alimentación, o pérdida de agua (TEWL).

-Falta de luminosidad, provocada por el desbalance en la barrera epicutánea.

-Brotes sin pus, causados por la misma situación de estrés, el ambiente, los nervios, o el uso continuo de mascarillas/tapabocas.

-Arruguitas finas que empiezan a marcarse.

 

Mientras que, en las pieles estresadas maduras, los signos son:

-Falta de brillo: Estos casos suelen presentar un tono amarillento.

-Aumento de la flacidez cutánea, la densidad de la piel disminuye por la pérdida de hidratación natural.

-Tono ligeramente grisáceo.

-Sequedad y pérdida de suavidad, por la disminución de sustancias hidratantes.

-Ojeras y contorno de ojos. Cuando la microcirculación se ve afectada, la primera zona en resentirse es justamente el contorno de los ojos, y se acentúan las ojeras y bolsas.

-Enrojecimiento.

 

¿Identificaste alguno de estos signos en tu piel? Es muy importante que sepas que sus causas pueden ser "internas" o "externas". Las primeras, referidas a desequilibrios de la dieta (por baja calidad de nutrientes, o por alto consumo de alimentos ultra procesados); desbalances hormonales, ansiedad o estrés nervioso, que provocan deshidratación y reacciones en la piel; y la falta de sueño, que altera la secreción hormonal de melatonina y cortisol. En tanto, las causas externas son: cansancio y estrés (que modifican el sistema inmunológico y disminuyen las defensas cutáneas), la contaminación, la exposición solar (causante del estrés oxidativo), y hábitos como el tabaco.

 

Para revertir esta situación, lo importante a nivel interno es fortalecer el sistema inmunológico, equilibrar la microbiota, mantener o reponer los niveles de hidratación, aportar nutrientes y antioxidantes para combatir el exceso de radicales libres (RL), y siempre consultar a un médico y a un profesional de la cosmética.

 

A nivel externo la profesional recomienda mantener una rutina de cuidado facial completa:

 

-Doble limpieza: Es necesario realizarla si te maquillás. En un primer paso, hay que retirar todo el makeup con un desmaquillante o agua micelar y luego higienizar la piel con un limpiador facial. Aquashot Loción Micelar de Lidherma es indicado para esto, ya que además de desmaquillar, mantiene un estado óptimo de hidratación. Luego es el turno de la limpieza y el producto dependerá de cada tipo de piel; en caso de brotes, recomendamos Acnex Depure Intensive Cleanser de Lidherma, que controla el sebo y previene la aparición de lesiones.

 

-Hidratar, descongestionar y reparar: aplicá lociones, serums y cremas que tengan las soluciones necesarias para cada biotipo cutáneo. En el turno de la loción optamos por indicar Skinbioma Face Lotion de Lidherma, que contiene un complejo prebiótico que equilibra y protege la flora bacteriana. Contribuye a darle a la piel un aspecto luminoso y saludable. A la hora de reparar, en el caso de pieles maduras, aconsejamos el nuevo producto Dherma Science Night Reset Cream de Lidherma, una crema antiage de reparación nocturna que por su novedosa tecnología dirige selectivamente la liberación de los activos encapsulados hacia el sector que más lo requiere. Es específico para este paso, ya que contiene un activo capaz de equilibrar el exceso de cortisol (causante del estrés crónico).

 

-Protección solar y para luz azul: usá protector solar durante todo el año, sin importar la estacionalidad. Sumar una protección a la luz azul de los dispositivos se está convirtiendo en otro imprescindible, debido a las largas horas que pasamos frente a pantallas.

 

-Exfoliación y máscaras: una vez a la semana, realizá una exfoliación para una limpieza más profunda. También se puede sumar la aplicación de una máscara para dar un shock de hidratación.

 

La contaminación, las luces, las preocupaciones, el insomnio, el tabaquismo, pareciera, en definitiva, que nuestro estilo de vida es el principal contribuyente para deteriorar la salud de la piel. Pero lejos de asustarnos o tener que tomar la decisión de cambiar de vida, lo mejor que podemos hacer es tomar conciencia de estos hechos y ayudar(nos) a que nuestra piel se sienta y se vea mejor.