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Lun, Jun

Kitty Sanders: Un mariposa en la jungla

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Kitty tiene el cabello rapado sólo en los laterales. Con el resto, de un largo de 13 años, teje una trenza con una cinta fucsia que cae sobre su hombro y le cruza el pecho. Ese peinado lo usaban las rusas para ir a la guerra hace 900 años, es de origen vikingo. Sus ojos cambian de color, a veces se ven verdes y a veces azules. Guardan recuerdos “oscuros”, como dijo ella más de una vez, que marcaron su vida para siempre.

 

 “Aprendí español en los strip clubs en los países latinoamericanos, por eso al principio mi vocabulario era muy vulgar. Después hablando con otras personas y leyendo libros lo pude hacer más grande”, comenta.

Cuenta que nació en San Petersburgo y que, de adolescente, se fue de su hogar porque no estaba de acuerdo con la ideología de sus padres, propia de la Unión Soviética. Según este pensamiento, la única tarea de las mujeres era casarse y tener hijos y Kitty quería tener una buena educación y ser independiente. Esta idiosincrasia cambió cuando asumió el primer presidente democrático, Boris Yeltsin. La firma del acuerdo entre Yeltsin y los líderes de Bielorrusia y Ucrania hizo que la “Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas” deje de existir como sujeto de derecho internacional.

Luego de irse de su hogar llegó a vivir en situación de calle, por eso, al Proyecto Trata Zero Tolerancia, a través del cual se dedica a la lucha contra el delito de trata y tráfico de personas, sumó el “Escuadrón humanitario”, para hacer llegar raciones de comida y abrigo a las personas que viven en esa situación. “Yo sé lo que es tener frío y hambre y que nadie se preocupe por vos”, expresa.

“Yo tengo a mi familia en la Argentina, que son mis amigos y mi padrino de bautismo. No son de sangre sino del corazón, que muchas veces es más importante. Conocí chicas que pudieron ser rescatadas y al querer reintegrarlas a sus familias no las aceptaron, porque “son sucias”. Muchas veces son las propias familias quienes las venden. Me da mucha pena y mucha bronca.”, comenta Kitty.

Kitty practica artes marciales, nado, fisicoculturismo y tiro deportivo, y es una amante de la lectura. Escribió varios libros: “Brotes pisoteados” sobre organizaciones juveniles progubernamentales, “Los cantos de una Rusalka”, basado en la tradición literaria pre-revolucionaria rusa combinada con vanguardismo y realismo mágico y, “Prolegómenos al libro Carne”, en donde volcó sus 8 años de investigación y llegó a ser Best Seller. Por este libro, recibió un premio por su importancia para la sociedad, de parte de la legislatura porteña, ya que es la única investigación de ese tipo en el mundo. “No hay otros locos como yo que pongan su cuerpo, durante tantos años, para una investigación”, dice Kitty. Ahora está escribiendo el libro “Carne”, título inspirado en la película de Armando Bo.

Al salir del submundo criminal debió hacer tratamiento psiquiátrico durante dos años, por padecer de estrés postraumático crónico. Actualmente, dos veces al año, debe concurrir a una clínica para ser tratada y medicada.

La trata de personas es el tercer delito que más dinero mueve en el mundo

“Los países en el ranking de proveedores para la trata de personas son Belice, que no tiene ninguna política estatal contra el flagelo, México, Brasil, Cuba, Colombia y  Venezuela. Sin embargo, con respecto a Colombia, me gustaría señalar que la difícil situación actual con la trata de personas tiene un origen diferente que en los años ochenta y noventa, cuando los cárteles colombianos y las organizaciones terroristas actuaron muy agresivamente. Ahora, se debe a que Venezuela se encuentra en el vecindario y, debido a su coyuntura política y económica, muchas chicas prefieren huir al país vecino, Colombia, donde se convierten en víctimas de trata”, cuenta la periodista.

Kitty trabaja sobre este tema hace más de trece años. Comenzó su investigación sobre la trata de personas entrevistando a bailarinas y prostitutas de burdeles a cambio del pago de su tiempo. Pero las chicas, por miedo, le ocultaban mucha información o le daban una versión distinta a la realidad. Cuando se dio cuenta que ese no era el camino para conseguir lo que quería, decidió ir más lejos. Le planteó a su profesor de la universidad de San Petersburgo sobre la tesis que quería trabajar. Su docente le dijo que sobre ese tema no podía investigar por la censura establecida por el gobierno de Vladimir Putin entonces vigente.

Sanders decidió hacer el trabajo por su cuenta y por ocho años estuvo infiltrada en ese mundo, como bailarina nocturna, modelo erótica, se incorporó a los burdeles (“legales” y clandestinos), la prostitución de la calle, industria pornográfica, webcam modeling y strip clubes. Además de investigar cómo funcionaban las redes de trata, ayudaba para que las chicas puedan escaparse. Primero se mostraba con los proxenetas como una chica leal, hasta ganar su confianza. “El factor sorpresa es la clave”, dijo. Como practica artes marciales desde los 11 años, pudo huir junto a otras víctimas de distintos burdeles. Usaba las técnicas de la lucha para enfrentar a los guardias, quienes, mayormente, se encontraban desarmados. También fueron efectivas cuando un cliente se ponía “rudo”.   

La trata de personas es “la esclavitud del siglo XXI”. Kitty no tenía esperanzas de sobrevivir ni de que su cuerpo vuelva a ser suyo.

Para conseguir respaldo legal en nuestro país, se contactó con el estudio jurídico de Matías Morla, que se especializa en conflictos internacionales. Marcelo Trimarchi, uno de los letrados del estudio, fue quien la asesoró para presentar la denuncia contra una red de trata europea ante los tribunales de los países bálticos.

Las causas están aquí, con secreto de sumario ya que están en plena investigación, no puedo revelar datos, dado que la fiscalía los mantiene bajo estricta reserva para no adelantar los pasos que se van a seguir”, informa Matías Morla.

Durante el período que duró su investigación, fue varias veces trasladada de una ciudad a otra, inclusive de un país a otro de Europa, en los baúles de los autos de los proxenetas. Recuerda sobre la sensación de falta de oxígeno que sentía tras tantas horas de viaje encerrada en un baúl. Tampoco se olvida del fuerte olor a nafta que viciaba el aire que respiraba. “La corrupción permite el transporte en el baúl de los automóviles o en grandes camiones y con documentos falsos que no podrían hacerse con controles reales, pero sí con guardias fronterizos corruptos que los dejan pasar sin verificarlos minuciosamente”. A las víctimas de trata no las dejaban permanecer mucho tiempo en un solo lugar. “Es una clásica técnica de manipulación para que las mujeres no hagan lazos sociales”, dice la periodista.

Kitty se convirtió al catolicismo, y se bautizó conforme a esa religión. “Cuando trabajás en una esfera tan inmoral y oscura, involuntariamente te impregnás de esta atmósfera y no ves otra vida durante mucho tiempo, solo ves métodos criminales sucios, entonces tu propia moralidad, simplemente, puede desaparecer”, y agrega: “Eso sucede cuando algunas mujeres ingresan a la prostitución por un tiempo, con la intención de ganar dinero extra, pero después de muchos años se convierten en proxenetas”. Sanders, reconoce haber delegado su moralidad interna a la figura de Dios. “Se lo di para que lo guardara durante la investigación. Esto es lo que me ayudó a no volverme loca. Mi agradecimiento a Dios fue mi bautismo.”

Sanders asistió a menores víctimas de pedofilia. En Río de Janeiro, advirtió que había dos nenas en el burdel donde estaba trabajando. No tenían más de 10 u 11 años y lloraban. Una de ellas le decía “que no quería ir con ese papá” por un hombre que estaba ahí. A las menores las habían secuestrado en un barrio de Sao Paulo. Kitty no dudó y escapó por el bosque con ellas para salvarlas, hasta llegar a una ruta. Hizo dedo hasta que un camión se detuvo. El chofer las escondió en la parte trasera donde transportaba cerámicos y las llevó hasta Sao Paulo donde fueron reintegradas a sus familias.   

Un flagelo que mueve millones

Su lucha contra la trata la ejerce desde muchos lugares y a través de distintas actividades, pero ya fuera del negocio: con la capacitación y asesoramiento a las distintas fuerzas de seguridad y mediante charlas en universidades del país. También recibe denuncias a través de sus redes sociales, que ella misma maneja, y activa a las fuerzas policiales o de gendarmería, una vez confirmadas, para llevar adelante los rescates y la detención de los responsables. Además se ocupa de la contención a las víctimas.

No hay estadística real de víctimas de trata de personas. Las chicas rescatadas no quieren dar testimonio para no ser revictimizadas. Tampoco hay estadísticas de víctimas que están bajo la órbita de la red, porque no quieren denunciar por miedo”, dice Sanders. “En mi equipo de Trata Zero Tolerancia planificamos a futuro la creación de estadísticas veraces, primero en Argentina y luego en otros países. Pero por el momento, debido a la cuarentena y al hecho de falta de interés de parte del Estado, no lo podemos implementar. Implica viajes de investigación por todo el país, encontrar burdeles, presentarse encubiertos para obtener información confidencial sobre la cantidad de chicas afectadas, lo cual es imposible sin fondos. También es una traba la gran complicidad por parte de quienes no quieren que surjan la verdad y las estadísticas reales. Es mucho más fácil, falsificarlas u ocultarlas, en lugar de admitir el problema”.

Actualmente, una de las formas más comunes de captación de víctimas se da a través de las redes sociales. Los y las jóvenes publican todo en sus redes: qué les gusta, adónde les gustaría viajar, adónde van a bailar, su deseo de ser modelos, su geolocalización, etc. Todos estos datos sirven para que los proxenetas puedan armar un perfil y poder llegar a ellos a través de sus gustos. Luego, vienen las propuestas o promesas: “Si una persona, ofrece a una joven chica o a un joven chico mucha plata, que no tiene ninguna correlación con su nivel de profesionalismo, es un engaño, es una trampa”, dice Kitty, para quien lo fundamental es la prevención, evitar que los y las jóvenes caigan en manos de ese flagelo, ya que rescatarlos es más difícil. 

"La Argentina es, como otros países de Latinoamérica, uno de los proveedores de menores y mujeres para el consumo de pornografía en Europa. Misiones es la provincia con mayor secuestro y tráfico de menores. Por la Triple Frontera pasa de todo, más del 80 por ciento de las víctimas de trata que se registran en el país son capturadas en esa provincia, luego trasladadas a Buenos Aires y finalmente a Europa para ser explotadas", informó la periodista al diario La Nación.

Kitty Sanders es miembro del Comité de Expertos de la Cámara Argentina de Profesionales en Seguridad Integrada, Directora del Área de Prevención y Persecución del delito de trata y tráfico en RATT Internacional y países europeos (que es la Red Global de ONGs de América Latina y el Caribe, Asia y Europa que lucha contra la trata y el tráfico de personas, organización miembro de la OEA). También es miembro de la SADE (Sociedad Argentina de Escritores) y SEP (Sociedad de Escritores de la Provincia de Buenos Aires).

La periodista dice “mi país” o “nuestro pueblo” en sus conferencias, cuando habla de la Argentina. Vive aquí hace 6 años en carácter de protegida por las amenazas que sufrió en otros países por las investigaciones. Tampoco puede volver a su país por ser una reconocida opositora al gobierno ruso, ideología que plasmó en diversos artículos que escribió en varios países.

Se considera autodidacta, admiradora de Evita y feminista a favor de la “mujer digna”, pero considera que los hombres y las mujeres deben luchar juntos, ya que el delito de trata afecta a todos.   

Ama la Argentina, valora su cultura y se nacionalizó en nuestro país. Ella no se arrepiente de nada y nunca nada es suficiente. Una vez instalada aquí, se había propuesto trabajar en contra del flagelo de la trata solo en Argentina, pero, en el futuro, extenderá la práctica de combatir este problema a “los países fraternos” de América Latina. "Me fascina el concepto de Perón “Patria Grande” y, a pesar que Argentina es el alma y el centro cultural de “Patria Grande”, no podemos olvidarnos de los países hermanos, cada uno tiene sus propias características individuales, y también sufren de esta plaga", afirma Kitty.

Actualmente está colaborando con el gobierno de Finlandia con el acompañamiento del estudio jurídico de Matías Morla. Se trata de un caso en el que el sex turista y tratante es un profesor universitario.

No hay nada más importante que la luz que irradia la mirada de un chico o chica rescatado ni que me haga más feliz, poner fin a la tortura. No me importan las amenazas.”, dice Kitty Sanders.