Mi pareja, sus redes sociales y nuestros conflictos

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Las redes sociales son un boom en América Latina. La nuestra es la región que más tiempo pasa en ellas, superando inclusive a Estados Unidos y Europa.  La preferida es Facebook y es creciente el uso de otras como Instagram.  El entramado de las redes sociales virtuales alcanza a todos los ámbitos de nuestra vida real y el mundo de la pareja también se ve alcanzado por sus efectos. ¿Qué pasa cuando de la mano de un post o de un “like”, por ejemplo, aparece el malestar?

 

Una encuesta del portal de citas Match.com, reveló que el 48 % de las personas cree que las redes sociales pueden arruinar una pareja, siendo mayor la proporción de hombres (65 %) que de mujeres (35 %) que piensa así.

Estos son  algunos de los conflictos más habituales que la actividad en redes puede llevar a una relación sentimental:

-La intimidad expuesta en la vidriera: puede que te guste compartir hasta la foto del café que tomás y tu pareja sea más reservada.  Entonces, es cuestión de consensuar hasta dónde ventilar online lo que él no andaría contándole a los demás en su vida cotidiana. Si lo tuyo es hacer una crónica virtual minuciosa, preguntate antes de hacerlo qué cosas de todo ese relato pueden hacer ruido en tu pareja y evitá publicarlas.

-La tentación al alcance de la mano: hay quienes demonizan a las redes porque ven en ellas un acceso directo a la posibilidad de seducir a otras personas. Son los que intuyen en un “me gusta” una potencial infidelidad, por ejemplo. Una pareja bien consolidada en la que prime la confianza no debería detenerse en detalles como éste. Si estás teniendo conflictos de esta índole, es hora de que te preguntes cuán sólidos son los cimientos de tu relación.

-El exceso de control: aunque muy pocas personas lo confiesen abiertamente, es muy común el nocivo hábito de stalkear al novio o marido, en búsqueda de supuestos indicios de infidelidad, por ejemplo. Hay quienes llegan, inclusive, a conseguir la contraseña para ver los mensajes directos. Esto es, lisa y llanamente, un horror. Habla de falta de estima propia y de falta de confianza en el otro. Si considerás que las publicaciones de tu pareja te dejan mal parada, probá decirlo cara a cara en lugar de andar fisgoneando. Si el otro no registra, quizás sea hora de buscar a una persona con la que puedas construir un vínculo con más tranquilidad. La contraseña compartida tampoco suele ser una idea muy feliz; evita que cada uno conserve su propio – y sano – espacio, aún en la virtualidad.

-La sobreexposición de la pareja: puede ocurrir que alguno de los dos viva mostrando al mundo su amor, subiendo fotos de ambos desde que se levantan hasta que se van a dormir. Si sos del estilo reservada, es probable que estés más segura del vínculo y no necesites aprobación externa. Estudios de la Universidad de Brunel revelan que quienes más postean actualizaciones de estado acerca de su relación suelen tener baja autoestima. Según el sexólogo Nikki Goldstein, las parejas que insisten en mostrar al mundo su felicidad online puede que busquen “likes” para sentirse más felices en una pareja que no goza de tan buena salud como parece.