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Vie, Ago

Julieta Lanteri: pionera en la política argentina y luchadora por los derechos femeninos

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Julieta Lanteri marcó la historia en nuestro país al luchar por los derechos del género femenino. Fue una de las pocas mujeres a la que se le dio el permiso de ingreso a la Facultad de Medicina, la primera en votar en Sudamérica y en presentarse como candidata a diputada y concejal, opacando a muchos políticos de entonces. Falleció tras un accidente automovilístico que sigue generando dudas respecto a si fue o no un asesinato político.

Julia Magdalena Ángela Lanteri, nació el 22 de marzo de 1873, en Cuneo, un pueblo de Italia. Sus padres, Antonio Lanteri, y Matea Guidi, en 1879 se trasladaron con sus dos hijas a La Plata, en Buenos Aires para comenzar una nueva vida.

Inició sus estudios en el Colegio Nacional y ni bien se recibió empezó a reclamar por sus derechos, que estaban relegados simplemente por ser mujer, condición por la cual no la aceptaban como estudiante de Medicina en la Universidad de Buenos Aires. Sin importarle su género, se contactó directamente con el decano para que le de autorización de ingreso. Él aceptó y pudo iniciar su carrera de medicina. Allí fue conociendo importantes futuros colegas y se hizo amiga de Cecilia Grierson, (la primera médica egresada).

Con ella, en 1904, fundó la Asociación Universitaria Argentina, cuyo objetivo era lograr que más mujeres pudieran tener la misma suerte que ellas de realizar estudios terciarios. Dos años después Julieta fue parte del Centro Feminista del Congreso del Libre Pensamiento en donde se reclamaban todo tipo de derechos para la mujer.

Fue excelente alumna y se recibió de Doctora en Medicina y Cirugía en 1907, pasando a ser la sexta médica de nuestro país.

Entre el estudio y su lucha por la igualdad femenina, se reservó tiempo para el amor. Conoció a Alberto Renshaw, un joven estadounidense y contrajeron matrimonio en 1909. Lamentablemente duraron poco tiempo juntos porque él le pedía a su mujer más atención de la que podía ofrecerle.

Los reclamos de Lanteri eran varios pero todos provenían de un mismo interés, la condición de la mujer en una sociedad absolutamente machista. Bregaba por una correcta educación en todos sus niveles, por el sufragio femenino, por derechos laborales, el fin de la explotación sexual, la pena de muerte y el autoritarismo en general.

No obstante, no se olvidó nunca de los niños, para quienes pedía protección, en especial para aquellos que eran huérfanos. A su vez fundó la Liga por los Derechos del Niño y organizó un congreso en Buenos Aires, jamás realizado en ninguna parte del mundo.

Reclamó su nacionalidad argentina para poder dar clases de psiquiatría en la universidad, y aprovechó esa oportunidad para empadronarse y votar en las elecciones de 1911, convirtiéndose así en la primera mujer en realizar este acto civil.

Ese mismo año fundó la Liga Pro Derechos de la Mujer y fue parte de la Liga Contra la Trata de Blancas.

En abril de 1919 fundó la agrupación Partido Nacional Feminista, y con él se presentó como candidata a diputada y a concejal por la Ciudad de Buenos Aires. Si bien logró varios votos no fueron suficientes para ingresar al parlamento. Para aunar fuerzas, se alió con su amiga, Alicia Moreau de Justo, y al año siguiente ambas formaron parte del Partido Socialista junto a Juan B. Justo.

Así inició su vida política y cada vez que se presentaba a elecciones obtenía más votos, por lo que muchos de sus adversarios masculinos comenzaron a tenerle respeto.

Se realizó un ensayo de votación para las mujeres y entre otras candidatas se presentó Julieta Lanteri por el Partido Feminista Nacional, quien salió segunda en la elección. Este hecho tuvo reconocimiento mundial aunque en Argentina se lo haya criticado.

Todas sus campañas políticas las pagaba con sus propios ahorros y la venta de sus cosas, por ello quedó con muy pocos recursos económicos.

Dio charlas sobre autoritarismo en la Universidad Nacional de la Plata y se reunió con el ex Presidente Marcelo Torcuato de Alvear para tratar este tema y prevenirlo no sólo en Argentina, sino también en todo Sudamérica.

El 23 de febrero de 1932 sufrió un accidente, fue atropellada por un auto que dio marcha atrás en Diagonal Norte y Suipacha, pleno centro porteño. De inmediato la hospitalizaron pero no pudieron reconstruir su cráneo y falleció el 25 de febrero.

Sus restos fueron llevados al cementerio de la Chacarita.

Sus amigos, allegados y algunos periodistas que investigaron el hecho dudaron de que su muerte haya sido producto de  un accidente, pensaron en un atentado hacia una mujer que les estaba haciendo sombra a muchos hombres de la política.

Por medio de una amiga de Julieta Lanteri, se supo que ésta desde hacía dos años vivía con temor por varias amenazas recibidas, y en libros bibliográficos quedó registrado el nombre del conductor del automóvil, David Klapenbach que pertenecía a la Liga Patriótica.

Su vida hizo historia, por eso en la actualidad se la recuerda con una calle en Puerto Madero, escuelas, bibliografías, estampillas del Correo Argentino, entrega de premios con su nombre en el Museo Histórico de Berazategui, (barrio en donde vivió durante años), y como una de las 18 mujeres destacadas del Siglo XX.