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Jue, Oct

Celiaquía: ¿Qué comer?

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La celiaquía es una enfermedad autoinmune y genética, provocada por la intolerancia intestinal a las prolaminas, que son las proteínas que posee el glúten, y que se encuentran en el trigo, la avena, la cebada, el centeno, y en sus derivados.

Al ser consumidas, inducen a una inflamación crónica en el intestino delgado y a una absorción desacertada de los nutrientes, lo que provoca varios síntomas en el paciente que oscilan entre diarrea crónica; constipación; vómitos; pérdida de peso; desnutrición; en niños, retraso de crecimiento, baja estatura y distensión abdominal; descalcificación; fracturas; osteoporosis; baja masa muscular; problemas menstruales; desánimo; inapetencia; impotencia y abortos espontáneos.

No siempre se puede diagnosticar a tiempo, a veces puede pasar años en aparecer la sintomatología. Pero ni bien se sepa que se tiene la enfermedad, hay que respetar al pie de la letra una dieta sumamente estricta, de por vida, ya que es un mal que no se cura nunca. Esta dieta es sin T.A.C.C., es decir, sin trigo, avena, cebada y centeno; ni sus derivados, ya que no se puede consumir nada que contenga glúten.

La persona celíaca no puede comer pan, pastas, pizzas, chocolates, chocolate en polvo,  galletitas, bizcochos, productos de pastelería, quesos fundidos, caldos, salsas de tomate y las de elaboración desconocida, salchicha, sopas concentradas, mostaza, kétchup, whisky, cerveza y algunos licores que también estén destilados o fermentados con cereales, productos malteados, rebozados o empanizados, turrones de maní, coco, embutidos, algunos helados, golosinas y patés.

A su vez, hay que descartar todo producto que no tenga etiqueta ni detalles de sus ingredientes, porque pueden contener algún componente prohibido para este tipo de dietas. Además hay que prestar atención en que tenga el sello: Sin Glúten.

Se debe tener expreso cuidado en los alimentos que se consumen porque muchos están hechos con harina de trigo o con aditivos derivados de granos que contienen glúten, por eso los alimentos elaborados o procesados están vedados para el enfermo.

El celíaco tiene que consumir todos los alimentos naturales y frescos, (sin glúten), y tener una dieta variada. Puede comer frutas, verduras, hortalizas, huevos, carnes, pescados, legumbres, manteca y margarina vegetal, aceites vegetales, infusiones y agua.  Con toda esta variedad, el cuerpo va a tener todos los nutrientes que necesita.

Si el paciente cumple a raja tabla y por siempre la dieta, se normalizará la lesión en la mucosa del intestino y podrá seguir su vida sin inconvenientes. Por eso el celíaco y su familia tienen que estar al tanto de cuáles son los alimentos que puede consumir, que suplanten y hasta que aporten más nutrientes que los otros.

Asimismo, debe dormir bien y realizar actividad física, respetar todas las consultas médicas y los estudios. Lo ideal es que además de tener un nutricionista, consulte con un gastroenterólogo, psicólogo, dietista y un clínico.