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Mar, Ene

Fin de año: Momento de balances y de "marikondear" el alma

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En este año tan particular a todos se nos han cerrado puertas. Encontrar un escape se volvió fundamental para sobrevivir al encierro. Sufrimos pérdidas, cambios, adaptaciones. Reinventarse fue la palabra clave. Algunos pudieron hacerlo de inmediato, otros siguen buscando de qué manera lograrlo. Frente a este escenario, "marikondear" el alma es la propuesta de Loris Bestani, autora del libro Salida: Cortesía de la cuarentena.

 

 

 "Obligada a quedar adentro por el confinamiento, decidí ordenar mis ideas en lugar de mi casa. Un proyecto que, paradójicamente, en plena cuarentena, me regaló una salida." Confiesa Bestani.

 

Si las cosas no te producen alegría, a la basura. Esa es la filosofía de Marie Kondo, la reina mundial del orden, que muestra cómo descartar lo que no va, ordenar lo que sí y hasta cómo reservar un sitio especial para los tesoros. Parece una tarea sencilla, pero no lo es. "Así como nos da satisfacción hacer una selección del mundo material como propone Marie Kondo, es importante también hacer un trabajo similar con la propia alma e historia personal y decidir con qué se queda una y de qué se deshace", explica Loris. "Para hacerlo, hay que ir ítem por ítem y eso es lo que hice en el libro. Yo muestro un modo de transitar mi vida que, si la lectora resuena, la  ayuda, también, a reflexionar sobre la suya."

 

Una vez que limpiamos, ordenamos y elegimos lo que sí queremos conservar, podemos entregarnos a lo nuevo, con más claridad y liviandad. Esto pasa con las cosas que tenemos en casa, pero también con lo que guardamos en nuestro interior (ideas, emociones, vínculos, hábitos, recuerdos). Por eso, es necesario hacer una pausa en algún momento y ordenar mente y alma, para poder tener una vida más sana. Debemos preguntarnos qué es exactamente lo que estamos preservando, a qué le estamos destinando tiempo, energía, espacio mental y cuidado emocional. Así, podremos recuperar la sensación de elección que nos hace dueñas de nuestra vida. 

 

Ordenar el caos interior para encontrar la salida

 

"Hice un recorrido aleatorio por recuerdos y temas no resueltos de mi vida que, al desmenuzarlos uno a uno, me fueron regalando la salida al atolladero interior que se produce cuando uno guarda y guarda sin resolver ni seleccionar qué guardar y qué descartar", comenta la autora. "El objetivo del libro es mirarse para adentro para salir fortalecida."

 

Durante el confinamiento tuvimos algo muy preciado: tiempo. Y esto nos dio la oportunidad de encontrarnos con nosotras mismas, de ver al otro desde una nueva perspectiva, aprender a valorar más algunas cuestiones y restarle importancia a otras que no la ameritan. Estando aisladas quedamos expuestas, vulnerables. Nos pusimos reflexivas, nos replanteamos nuestra vida, nos invadieron sentimientos, emociones, recuerdos. Y todo se volvió un torbellino que arrasó con el orden que creíamos tener. En un abrir y cerrar de ojos llegó fin de año y es momento de balances y reflexiones. Encontrar la salida es clave para cerrar este 2020 y dar paso a lo que viene. 

 

Salida: Cortesía de la cuarentena busca alivianar la carga y hacer espacio para una vida más ligera. Cada carilla aborda un tema que presenta un desafío, planteado preguntas e invitando a bucear en nuestro interior. El perfeccionismo que ahoga, los prejuicios que acorralan, la gratitud que libera, la dificultad a la hora de elegir, los mandatos familiares que nos determinan, la necesidad de encontrar la voz propia y atreverse a expresarla, lo femenino y la maternidad, lo genuino que define a cada uno, son algunos de los tópicos.

 

Ingenioso y ameno, lleno de referencias literarias y geográficas, con un criterio de escritura según el que menos es más y con fragmentos rimados que refuerzan la síntesis, el libro presenta 40 reflexiones que mezclan cuestiones autobiográficas y de ficción, en las que podemos vernas reflejadas. Una especie de catarsis sanadora de la autora que pretende funcionar como espejo de quien se atreva a leer y a encontrarse en alguna de sus líneas.

 

 

Fragmento de Salida: Cortesía de la cuarentena

 

 

El armario entreverado

 

Esta cuarentena da vuelta la vida planetaria y también la de mi alma.

 

Con el confinamiento y la salud amenazada por la pandemia, no puedo dejar de plantearme dónde estoy y a dónde voy. Con menos distracciones en el hacer y el tener, hoy más que nunca mi atención recae en mi ser.

 

En general, no me gusta salir de mi casa si está desordenada. Es como que arrastro afuera ese caos que adentro queda. Y con el alma pasa algo similar. Sólo que a ella, de algún modo, puedo ocultarla en un armario, y de su desorden parece no verse nada.

 

Hace tiempo guardé allí recuerdos, frustraciones, iras y asuntos con los que no podía lidiar, en la esperanza de que en algún momento desaparecieran por sí mismos. Sin embargo, algunos cajones cada tanto se abren solos o una visita inoportuna descorre una puerta sin aviso, y de golpe la herida archivada se hace visible y me demuestra que ahí permanece, intacta.

 

No me había percatado de que, a ese armario entreverado y bien cerrado, también lo saco a pasear cada vez que salgo. Ni qué hablar si además pienso que su desorden me quita un lugar indispensable de guardado. Está tan ocupado con quién sabe qué malentendido, memoria o dolor, que no deja lugar a un sustituto mejor.

 

Ordenar los recuerdos imprescindibles, deshacerse de los fracasos ya lejanos, ¿no es al final necesario? Al retirar una idea nociva, al resignificar una oportunidad perdida, se va liberando el espacio de mi armario para otras experiencias y otra vida.

 

Sobre la autora

 

Loris María Bestani es Lic. en Comunicación Social de la Universidad Austral, Magíster en Estudios de Museos en Washington DC. Trabajó como editora y organizó exposiciones de artistas contemporáneos en la Fundación Esteban Lisa. En la actualidad colabora como redactora en medios gráficos. Recientemente, publicó su tercer libro Salida: Cortesía de la cuarentena.