26
Mar, Ene

Repensar nuestra libertad

Typography

Hoy transitamos circunstancias excepcionales, sin previo aviso nos encontramos tratando de sobrellevar situaciones para las que nunca nos preparamos. Todo aquello que hacíamos hasta sin darnos cuenta sufrió modificaciones qptas, que ante la preocupación sanitaria no dimensionamos lo suficiente pero con el correr de los días hicieron mella en nuestro estado anímico.

 

  Las restricciones son diversas, pero se podría resumir en una: nuestra libertad.

Esa libertad inherente a nuestra humanidad y, que hasta este momento dábamos por descontada, ahora depende de fases y de nuevas normas que la rigen y que priorizan lo colectivo. 

Si tenemos en cuenta que nadie goza de una libertad absoluta ya que en mayor o menor medida siempre está limitada por reglas, una forma de transitar en forma más satisfactoria esta etapa podría ser repensarnos como seres libres y reflexionar sobre la forma en que hacíamos uso de esta libertad y los espacios posibles que podemos encontrar teniendo en cuenta esta coyuntura.

Como counselors tenemos la oportunidad de acompañar de manera virtual y telefónica a consultantes que comparten en su gran mayoría la angustia que les produce esta situación y desde nuestro rol profesional invitamos a repensarnos como seres libres y el uso que hicimos a lo largo de nuestras vidas de las posibilidades que hoy se encuentran limitadas.

Las preguntas que surgen en este contexto que valen la pena contestar son:

¿Qué aislamientos nos autoimpusimos?, ¿cuántos deseos autocuarentenamos?, ¿qué motivaciones nos impulsaban, las propias o las externas?, ¿cuántos distanciamientos trazábamos?, ¿qué libertad añoramos, la que teníamos o la que ilusoriamente creemos que perdimos sin haberla gozado en su plenitud jamás?

En estos momentos en los que el tiempo libre tan deseado se puede convertir en un enemigo, es posible que sea nuestro aliado para poder hallar nuestras respuestas y a partir de ahí, dimensionar qué perdimos y, más importante aún, qué podemos ganar.

Esta quietud nos brinda la oportunidad de parar y encontrar nuevos caminos a recorrer. Para ello es necesario escucharnos con atención, sin juzgarnos por lo no hecho y transitar el enojo por la imposibilidad actual sin quedarnos en ese lugar para poder trazar nuevos rumbos o retomar anteriores desde un lugar reflexivo. 

Mucho se habla sobre los cambios colectivos que como sociedad van a acontecer a raíz de esta pandemia mundial, no menos valiosos son los individuales, y para éstos sí, hoy gozamos de plena libertad.