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Cuidando al cuidador - Consejos básicos para familiares que cuidan a adultos mayores

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Estar a cargo de familiares fatiga a lo largo del tiempo. Estas personas necesitan también contención y una forma de dársela es a través de herramientas, espacios para capacitarse y para compartir experiencias entre sí.

 

 Especialistas en medicina familiar, kinesiología, psicología y de Grupo Medihome brindan algunas sugerencias para cuidar a los cuidadores.

1. Realizar un diagnóstico de necesidades. Se debe partir de la realidad, hay que enlistar cuáles son las necesidades de nuestro familiar para hacerles frente, así como los recursos con los que se cuenta. Una vez establecido qué es lo que se necesita, se procederá a elaborar un plan de acción realista de lo que cada familiar puede aportar, así como buscar los medios y las personas para facilitar el proceso.

2. Hacer acuerdos familiares. Cuando el familiar comienza a volverse dependiente, es necesario llegar a acuerdos familiares respecto a las responsabilidades que cada familiar tomará. Es común que se presenten desacuerdos y roces. La recomendación es establecer una reunión familiar para hablar abiertamente de las expectativas, posibilidades y responsabilidades que cada uno de los integrantes deberá cumplir con el objetivo de fortalecer los lazos. Si resulta difícil llegar a estos acuerdos recomendamos acudir con un profesional que pueda orientarlos para hacer que el proceso de adaptación y cambio en la dinámica familiar sea positivo y constructivo.

3. Reunir un buen equipo de profesionales. Generalmente un adulto mayor presenta diversas patologías, lo más recomendable es contar con un médico que pueda guiarles en la atención y tratamiento del familiar. Si se requiere asistencia personalizada y apoyo para realizar las actividades de la vida diaria, hay que considerar la opción de contratar un servicio de asistencia en el hogar, en caso de que requiera cuidados médicos avanzados contactar un servicio de enfermería.

4. Establecer una rutina diaria para el familiar. Es recomendable tener un horario para cada actividad durante el día, desde el desayuno, el aseo personal, actividades recreativas, sociales, entre otras, para que el familiar se acostumbre a realizarlas sin problemas. Contar con una rutina estructurada ayuda a mantener sus actividades en orden haciéndolo sentir seguro, además promueve que la persona conserve sus horarios de sueño y vigilia; y esté siempre activo física y mentalmente.

5. Armar un plan de seguridad. En un adulto mayor se incrementan los riesgos de accidentes ya que sus sentidos comienzan a disminuir. Recomendamos hacer una lista de algunos factores de riesgo y tomar acciones al respecto. Uno de los peligros a los que los adultos mayores se enfrentan continuamente son las caídas. Para evitar que esto suceda, se necesita hacer una revisión del espacio vital y quitar obstáculos, tapetes, mesas frágiles en donde pueda tropezarse. También se deben hacer modificaciones en ciertas áreas críticas como el baño, donde se deben instalar barras para sostenerse y colocar alfombras antideslizantes. Es indispensable contar con buena iluminación y espacios libres para poder circular con facilidad. Si el familiar presenta deterioro cognitivo debe prever el que pueda salir del  domicilio y perderse en los alrededores, para esto le recomendamos mantener la puerta con llave y proporcionarle una identificación que pueda portar todo el día.

6. Llevar un registro de los medicamentos. Es común que el adulto mayor consuma varios medicamentos y pueda llegar a confundirse y duplicar su dosis. Por otro lado, existe la tendencia hacia la automedicación, esto es muy peligroso. Por lo tanto, es necesario tomar control de la situación, es buena idea llevar en una libreta o cuaderno el control diario de cada medicamento y usar pastilleros controlados.

7. Organizar un plan alimenticio. En la edad avanzada existe la tendencia a consumir menos alimentos y a que éstos sean de un sólo tipo. Se recomienda llevar una dieta balanceada para prevenir cualquier problema de salud además de ayudar al familiar a fortalecerse física y mentalmente.

8. Ayudarlo a mantenerse física y cognitivamente activo. Hay que prevenir la inmovilidad y los trastornos de memoria. Podemos promover la actividad con una simple caminata diaria, hobbies o actividades dentro del hogar que lo motiven a continuar con una vida activa y saludable. La memoria tiende a decaerse con la edad es por eso que debemos ayudarles a contar con herramientas para estimular su mente como: rompecabezas, acertijos, sopas de letras, crucigramas, entre otros. Estemos siempre al pendiente de que pueda aprender nuevas cosas todos los días.

9. Mantenerlo socialmente conectado.  Es importante promover la socialización con nuestros familiares y permitir la interacción no sólo con la familia sino con círculos cercanos de amistades. Esto les ayudará a continuar viviendo una vida de calidad y les dará la oportunidad de establecerse nuevas metas, nuevos intereses y estilos de vida para así sentirse más realizados.

10. Brindarle afecto, atención y detalles. A fin de cuentas, lo más importante es el cariño y el amor que podamos brindar a nuestro familiar. Tal vez habrá necesidades materiales que sean difíciles de cubrir, pero el tiempo, los detalles y el afecto que día a día les demos harán que se sientan felices y amados sin importar las condiciones en las que se encuentren.