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Mié, Nov

Bipolaridad: una afección mental que afecta tanto a mujeres como a hombres

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La bipolaridad es una afección mental que afecta de igual manera a hombres y mujeres, por la cual una persona tiene cambios marcados o extremos en el estado de ánimo. Los períodos de sentirse triste o deprimido pueden alternar con períodos de sentirse muy feliz y activo o malhumorado e irritable.

 

  Se estima que la prevalencia mundial del trastorno bipolar es de entre 1 y 2% - pudiendo llegar hasta el 5% al considerar casos con rasgos bipolares -  y de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), es la sexta causa de discapacidad en el mundo.

Las personas con trastorno bipolar tienen un riesgo particular de desarrollar otras enfermedades al mismo tiempo. Dos tercios pueden sufrir de trastornos de ansiedad, y más de un tercio, poseer un trastorno por uso de sustancias.

"Las personas que viven con el trastorno bipolar son más que su diagnóstico; son capaces de vivir una vida plena y con éxito, a pesar de convivir con esta patología. Desafortunadamente el estigma asociado al padecimiento continúa siendo una barrera a la atención e impide el diagnóstico precoz y la realización de un tratamiento eficaz", explica el Dr. Horacio Vommaro, médico psiquiatra y Jefe de Psiquiatría y Salud Mental de INEBA.

El tratamiento para este trastorno incluye el uso de farmacoterapia en combinación con abordajes psicoterapéuticos e intervenciones familiares y sociales.

"El tratamiento para el trastorno bipolar tiene que ser efectivamente tratado según la predominancia de los episodios maníacos y depresivos, así como también para el estado de ánimo mixto y para los estados con ciclos rápidos. También es importante prevenir que se repitan los episodios. El mayor conocimiento de los pacientes de su propia enfermedad y el autocuidado de la salud resultan pilares fundamentales para sobrellevar la enfermedad", comenta Vommaro.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es que el medio laboral los acoja y otorgue la protección necesaria; y que las propias familias tengan mayor conocimiento respecto a cómo actuar ante los episodios de crisis y ayudar a llevar una mejor vida al paciente.

"La participación de los familiares y cuidadores en el tratamiento de este tipo de pacientes puede ayudar a reducir la probabilidad de reaparición de los síntomas, por lo que el entorno es vital para la mejor vida de la persona afectada", concluye el especialista.