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Dom, Abr

Que las huellas del verano no se graben en tu piel

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Los días de playa y pileta, de altas temperaturas y mucha exposición al sol pueden dejar huellas. Para que esas marcas no se graben en el cuerpo y en el rostro, con el fin del verano empieza la temporada de recuperación.

 

Hay vida más allá del bronceado. Consultamos con un especialista para que nos cuente algunos de los errores más comunes que cometemos en la temporada estival y cómo hacer para recuperar la salud y belleza de nuestra piel, luego del desgaste extremo que sufrió con los cambios de hábitos de las vacaciones.

Demasiada exposición solar

Ya ni siquiera es moda pero el sol sigue teniendo sus adoradoras, aún conociendo los daños que puede ocasionar. En este caso lo primero es proteger y pensar que la piel acumula horas de sol, es decir que el daño se va sumando con el tiempo.

“Lo más importante siempre es la prevención. Pensemos que muchas veces tomamos sol sin darnos cuenta y más en verano, cuando pasamos mucho tiempo al aire libre, por ejemplo al hacer deporte. Pero también debemos tener en cuenta la refracción que se produce, no sólo en el agua o en la nieve, sino también en las paredes, en el asfalto y en los cristales de los edificios. Debemos cuidarnos siempre, antes y después de las vacaciones,” explica el Dr. Néstor Vincent, Fundador de la Clínica Ciencia Estética Quirúrgica.

“Recordemos que la OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda que para exponerse al sol hay que tomar una serie de  medidas sencillas, como por ejemplo evitar el sol entre las 10 y las 16hs., usar protector con filtro solar con factor 30 o superior, aprovechar  la sombra, utilizar anteojos con protección UV, sombreros y prendas de vestir holgadas que cubran la mayor superficie posible. No olvidarse de extremar el cuidado en los niños y ancianos, pensar que como adultos debemos crear el hábito saludable de la protección”, sintetiza el Dr. Vincent.

Cloro y sal, la fórmula de la sequedad

Disfrutar del agua es una de las mejores cosas del verano, nos refresca, alivia, divierte y hasta ayuda a tonificar los músculos. Pero las aguas cloradas de las piscinas y la sal del agua de mar producen un efecto de extrema sequedad y hasta descamación en la piel. Para contrarrestarlo es necesario no saltear la hidratación, tanto interna como externa.

La sal marina tiene sus beneficios, es antiséptica, exfoliante y astringente, pero también puede producir resequedad e irritación, al igual que el exceso de cloro en las piletas. ¿Cómo devolvemos la humedad a la piel? Además del uso de cremas, geles y lociones refrescantes, debemos ingerir dos litros de agua diario, que contribuye a la salud integral del cuerpo, no solo de la piel.

Calor + ropa ajustada, una combinación poco beneficiosa

Los problemas de mala circulación se agravan con el calor, si a eso le sumamos el uso de ropa demasiado ceñida al cuerpo, vamos a obtener retención de líquidos y propensión hacia la aparición de celulitis.

La ropa demasiado ajustada no es una causa directa de la aparición de celulitis, pero es un factor más que coadyuva en su formación, porque impide la correcta circulación de la sangre y además porque la presión de las prendas ajustadas contra la piel afecta la micro circulación intracelular, impidiendo que se eliminen las toxinas.

Hay una forma práctica de saber si la ropa que elegimos es correcta: si al retirar las prendas existen marcas en la piel, significa que hay mala circulación y retención de líquidos. A no ser que exista un problema anterior, muy probablemente se trate de ropa demasiado ajustada, sobre todo en el caso de los pantalones y de la ropa interior.

Los tratamientos:

Las soluciones mágicas no existen, sí tratamientos que no causan dolor, que brindan resultados realistas y pueden recuperar la piel al máximo dentro de las posibilidades de cada paciente.

Thermage

En caso de pieles que no presenten daño severo, el tratamiento de Thermage es buen recurso, ya que estimula la producción de colágeno. Es seguro, no invasivo, sin tiempos de recuperación y de una sola sesión. Se puede utilizar tanto en la piel del rostro, una de las zonas que se ven más afectadas por el daño solar y ambiental, como en la del cuerpo, que sufre desde el envejecimiento natural hasta el provocado por los cambios físicos y por nuestro estilo de vida.

Funciona utilizando tecnología de radiofrecuencia (RF), calentando las capas profundas de la piel, reafirmando el colágeno existente y estimulando su producción. Como resultado la textura de la piel recupera el tono perdido, la elasticidad y aspecto lozano. Requiere una sesión de 40 minutos aproximadamente y los resultados se ven a los 20 días de iniciado el tratamiento.

Se puede realizar en cualquier época del año, no necesita evitarse la exposición al sol como en los tratamientos con láser. Luego del tratamiento la mayoría de las pacientes retorna a la actividad normal inmediatamente.

E-matrix

E-matrix utiliza la tecnología de radiofrecuencia bipolar fraccionada y es ideal para emparejar la textura de la piel, obteniendo muy buenos resultados en cicatrices, marcas y manchas del acné, poros abiertos, irregularidades de textura y color, arrugas leves, falcidez cutánea y también para tratar las siempre difíciles estrías, que son tan visibles en el verano.

Se lo denomina resurfacing (que rehace la superficie de la piel) y a diferencia de los tratamientos comunes y agresivos como el láser o el peeling químico produce resultados reales con un tiempo de recuperación de apenas 12 hs. Actúa concentrando y dirigiendo calor hacia la dermis, donde incide de forma fraccionada, eliminando unas partes y dejando otras intactas. Es por eso que resulta mínimamente invasivo, porque la epidermis no se ve afectada y a su vez, ese calor fraccionado produce un efecto curativo en la capa interna de la piel, desencadenando la producción de colágeno natural (colagenesis).

El tratamiento tiene una duración de entre 10 y 20 minutos según la zona a tratar y requiere de hasta 3 sesiones. Puede utilizarse en cualquier tipo de piel y tiene efectos inmediatos, que van mejorando a medida que se sintetiza el nuevo colágeno. La piel recupera el tono, empareja su textura volviéndose más uniforme y elástica. Como se dijo, no produce magia: en el caso de las estrías severas no se borran completamente pero sí mejoran visiblemente, además de que el aspecto general de la piel se vuelve mucho más lozano.

Cellulaze

Ya sabemos que la celulitis es uno de los problemas que presenta la piel más frecuentes y difíciles de solucionar. Con la llegada del verano la tenemos presente en mayor medida y pasadas las vacaciones es un buen momento para tratarla sin el apuro ni la presión de tener un “cuerpo perfecto”, sino un cuerpo real, saludable y acorde a nuestra edad y estilo de vida.

Siguiendo con la línea de tratamientos mínimamente invasivos, el Dr. Vincent recomienda Cellulaze, que ataca de manera rápida y efectiva los tres problemas estructurales básicos de la celulitis: adiposidades, “pocitos” y flacidez, utilizando un láser especial, con tres longitudes de ondas diferentes que, a la inversa de otros tratamientos, calienta el colágeno desde adentro hacia afuera, en una sesión única de entre 40 y 60 minutos dependiendo de la zona a tratar y del grado de celulitis presente en cada caso.

Durante el proceso se realiza una incisión milimétrica, introduciendo una cánula que direcciona con gran eficacia el haz de luz láser, respetando la estructura interna de los tejidos, y  contando además con un sensor termal que evita que el láser supere los 45°, garantizando la seguridad en todo momento.

Se puede hacer en cualquier época del año, es indoloro, no produce hematomas, ni requiere tiempo de recuperación, solo vendaje de compresión durante dos semanas. Los resultados se aprecian al terminar la sesión y continúan su mejora en los días subsiguientes. Permite volver a las actividades diarias inmediatamente de realizado, sin perder tiempo en los días en que se retoma la rutina luego de las vacaciones.