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Mar, Dic

Cáncer de piel y cuidados del sol

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Año tras año, el sol incrementa sus efectos dañinos sobre nuestra piel. Debido a una capa de ozono cada vez más debilitada, nos encontramos expuestas a permanentes radiaciones solares que resultan muy nocivas para la piel.

 

Una exposición sin cuidados acelera el proceso de fotoenvejecimiento. Por eso, hoy más que nunca es importante intervenir y trabajar sobre la prevención para no llegar a tratar los síntomas, los cuales pueden ir desde resequedad, manchado, quemaduras, arrugas hasta lesiones irreversibles, incluyendo el cáncer de piel.

Existen tres tipos de rayos UV, que deben reconocerse para una mejor protección:

UVA: causan envejecimiento de la piel y pueden causar cáncer de piel.

UVB: causan enrojecimiento, quemadura solar, y predisposición al cáncer de piel.

UVC: son filtrados por la capa de Ozono de la atmósfera.

Hay que tomar en serio el efecto que causa la acumulación de radiación solar a través del tiempo, ya que puede llegar a provocar distintos tipos de cáncer de piel. Sus efectos son acumulativos e irreversibles a lo largo de toda la vida. Las investigaciones demuestran que el 80% de los daños causados por el sol ocurren antes de los 18 años debido a la falta de información y descuidos frente a los efectos nocivos del sol en niños y adolescentes.

Es importante tener en cuenta que la radiación de rayos ultravioletas también impactan negativamente incluso en días nublados, ya que los rayos invisibles penetran la piel y provocan diversas dolencias.

En este contexto, los laboratorios han desarrollado no solo protectores solares con factor alto sino toda una serie de productos, desde make up hasta cremas para el cuidado de la piel, que incluyen FPS, para aumentar las instancias de protección.

Según lo especifica la ANMAT, “los protectores solares son productos de uso externo que contienen sustancias físicas y/o químicas que actúan como barrera protectora de la piel a las radiaciones solares. Constituyen una defensa de primera línea, siempre que reúnan condiciones necesarias de eficacia, seguridad y calidad”. Es por ello que hay ciertas exigencias de rotulado que los laboratorios deben unificar, sobre todo para identificar el nivel de protección que cada producto ofrece: baja, moderada, alta o muy alta.

El Factor de Protección Solar identifica la protección que ofrece el producto contra los rayos UV, acorde al tipo de piel. A mayor número de FPS, mayor protección.

-Baja (FPS: >2 <6):  Piel poco sensible "Ofrece baja protección contra las quemaduras solares".

-Moderada (FPS: >6 <12): Piel sensible "Ofrece Moderada protección contra las quemaduras solares".

-Alta (FPS: >12 <20): Piel muy sensible "Ofrece Alta protección contra las quemaduras solares".

-Muy alta (FPS: >20): Piel extremadamente Sensible "Ofrece Muy alta protección contra las quemaduras solares.

Cuidados a tener en cuenta:

- Evitar exponerse al sol entre las 10 y las 16 horas.

- Elegir la crema y el índice de protección solar adecuado al tipo de piel. Cuanto más clara es la piel de la persona, mayor es el factor de protección que necesita.

- A mayor número de FPS, mayor protección.

- Aplicar la crema como mínimo 30 minutos antes de exponerse al sol.

- Todos los protectores solares, aún los resistentes al agua, deben ser reaplicados luego de dos horas de exposición continua al sol, nadar, secarse con las toallas después de practicar deportes o al salir del agua, hacer ejercicios físicos y transpirar en exceso.

- Extender la crema sobre la piel bien seca. Si la piel está mojada, las gotas funcionan como una lupa y aumentan el riesgo de que se produzcan quemaduras.

- Aplicar una capa abundante de crema, asegurándose que se ha extendido por toda la piel sin dejar zonas sin protección.

- Utilizar protección solar aunque esté nublado y durante todo el día.

- Proteger los ojos con gafas adecuadas y los labios con protector labial.

- Si se está tomando algún medicamento, se debe comprobar si son fotosensibilizantes, en cuyo caso evitar tomar el sol.

- En niños, la foto protección tiene que ser completa con protección ultra alta.

- La exposición al sol debe ser gradual, ya que la piel necesita un acostumbramiento paulatino a los rayos solares. Recordar que hasta 40 minutos expuestos al sol es la cantidad justa para no sufrir mayores riesgos.

- Luego de la exposición es necesario nutrir y humectar la piel. A su vez, es importante tomar mucha agua y consumir alimentos ricos en vitamina E y C.