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Mar, Ene

Eva Perón - La protectora del pueblo argentino

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“Cuando elegí ser "Evita" sé que elegí el camino de mi pueblo”.Eva Perón  

Conocida como la abanderada de los humildes, Eva Perón, marcó la política y la historia argentina. De chica deseaba ser actriz y dejó su pueblo para cumplir su sueño, pero el destino hizo que se cruzara con Juan Domingo Perón, y que iniciara una nueva etapa. Lo acompañó en toda su carrera, como a ninguna mujer le habían permitido hasta el momento, y trabajó incesantemente por y para el pueblo. Luchó para que la mujer tenga un rol en la política y consiguió el voto femenino. Una enfermedad mortal terminó tempranamente con su vida, cuando estaba en su mejor momento.

El 7 de mayo de 1919, nacía en la estancia La Unión, cerca a Los Toldos, (Buenos Aires), María Eva Ibarguren, la quinta hija de la pareja de Juana Ibarguren, cocinera y costurera, y Juan Duarte, estanciero y político conservador de Chivilcoy, quien tenía otra familia legítima. Vivieron en la estancia hasta que su padre muere a causa de un accidente de tránsito cuando María Eva tenía tan sólo 6 años. En 1930, la madre decide viajar con su familia a Junín para comenzar una nueva vida. Eva continuó allí sus estudios y sus actuaciones en obras teatrales escolares.  

Cuando tenía 15 años, quiso abrirse camino y probar suerte en la capital de Buenos Aires, trabajando de lo que más amaba: la actuación. No fue fácil la vida para la adolescente. Sus primeros pasos los dio en la compañía de Eva Franco interpretando papeles de reparto. Luego trabajó en otras agrupaciones haciendo giras por las provincias, hasta pisar un escenario de la capital actuando para la dirección de Armando Discépolo. 

Comenzó a tener apariciones cada vez más relevantes, en diferentes obras teatrales y radiales, en películas junto con Luis Sandrini, y en publicidades. Según las críticas de la época, el desempeño actoral de Eva era bueno solamente en el medio radial. Igualmente, gracias a su trabajo pudo solventar sus gastos y llevar una vida mejor.  

En 1943 comienza a vislumbrarse su militancia política ya que fundó la Agrupación Radial Argentina de la que fue Presidente. 

En un festival a beneficio de las víctimas del terremoto de San Juan, realizado en enero de 1944 en el Luna Park, Eva conoció a Juan Domingo Perón. El encuentro fue decisivo para ambos. Al mes siguiente ya estaban conviviendo y al año  contrajeron matrimonio. 

Ella seguía realizando sus trabajos como actriz pero de a poco se iba preocupando por los asuntos políticos. Ayudó a su marido en la campaña presidencial y utilizó el programa radial donde trabajaba para hablarle directamente a la clase trabajadora. Eva ya se estaba ganando adeptos y con el resultado de las elecciones a favor de Perón, pasó a ser la Primera Dama en 1946. 

Fue una de las mujeres más influyentes para los argentinos y reconocida a nivel mundial. Con sus tareas sociales y políticas supo ganarse el amor del pueblo argentino por darles el respeto que nunca habían tenido. Era la sombra de Perón, lo acompañaba en todos los actos y viajes. La designaron Presidente de la Comisión Parlamentaria Pro-Sufragio Femenino. Hasta entonces nunca una mujer había tenido ese rol y fue la primera en dar un discurso político. 

Dentro de sus mayores logros estuvo el voto femenino, la participación de la mujer en el mundo político y la creación del Partido Peronista Femenino del cual fue Presidente. Creó la Fundación Eva Perón que llevó a cabo importantes obras de ayuda social: creación de hospitales, con atención gratuita, escuelas, orfanatos, jardines de infantes y maternales, asilos para ancianos y madres solteras.  

Luchó para que los mayores de 60 años sin amparo reciban pensión mensual, para que haya un Plan de Turismo Infantil. Creó colonia de vacaciones, le dio mayor importancia al deporte patrocinando campeonatos. Proveyó equipamientos a hospitales y con el Tren Sanitario Eva Perón, que tenía aparatos médicos modernos, acercaba a los médicos a los pueblos alejados. Otorgó becas a estudiantes. Inauguró la Ciudad Infantil para acoger a los niños carenciados y huérfanos. Y por otro lado la Ciudad Estudiantil para adolescentes sin recursos o del interior del país. 

Creó el Iser (Instituto superior de enseñanza radiofónica). En diferentes provincias construyó comedores y ciudades universitarias. Inauguró la Escuela de Enfermeras y los barrios Presidente Perón y Ciudad Evita con la construcción de viviendas propias para obreros. Peleó por la igualdad de derechos civiles y políticos de los sexos. Aumentó los salarios, estableció la educación religiosa en las escuelas. Implementó el Plan Agrario que condujo a obtener mayor siembra de trigo. Trabajó con sindicalistas y apoyó a la clase trabajadora (sus queridos descamisados), a quienes recibía personalmente en su despacho. Entregó productos de primera necesidad y juguetes a los niños. Por otro lado, también formó milicias obreras y abasteció con armas a la CGT.  

Realizó viajes por Europa para ayudar a las víctimas de la Segunda Guerra Mundial y a los países que se encontraban en crisis económica. Ella no hacía beneficencia, su lema era la justicia social. Quería lo mejor para los pobres, por eso construía instituciones bien equipadas y con buenos decorados. Muchas personas comentaron que se acercaba a los enfermos sin importarle el contagio. 

Sus opositores provenían de la oligarquía, el partido comunista, y la Iglesia católica. En los barrios de la clase alta, escribían en las paredes “Viva el cáncer”, cuando Eva estaba apunto de morir por dicha enfermedad. 

Fue muy reconocida a nivel mundial y se demostraba en sus viajes al exterior cuando los presidentes de los países le hacían honores y le entregaban condecoraciones valiosas a nivel personal. En nuestro país recibió el título de Jefa Espiritual de la Nación, la medalla peronista de la Lealtad y Ciudades llevaban su nombre.  

Escribió su biografía, “La razón de mi vida”, junto con el periodista Manuel Penella, que tuvo mucha llegada al pueblo y en las escuelas era obligada su lectura. También el libro “Mi mensaje” justo antes de morir. 

Le diagnosticaron cáncer y a comienzos de 1950, en pleno acto político, se desmayó delante del público presente. A los pocos días tuvo que ser operada y al mes siguiente nuevamente sufrió una descompensación. Se recuperaba rápidamente porque quería seguir con su trabajo a pesar de las recomendaciones de los médicos.   

Al año siguiente, la CGT, le propuso a Perón la reelección a la presidencia con la  fórmula Perón-Perón para la campaña. La dupla sería un éxito asegurado pero, Eva dudaba, porque ya tenía metástasis en todo el cuerpo, y si bien el pueblo se lo pedía a gritos, el ejército no quería su postulación. Finalmente, Eva Perón no aceptó, pero aclaró que ella renunciaba a los honores y no al puesto de lucha.  

El día de las elecciones se encontraba haciendo reposo y votó desde su cama. Perón ganó y la última vez que el pueblo pudo ver a Eva en un acto fue el 4 de junio de 1952, que fue el momento en que su marido asumía la Segunda presidencia. Para mostrarse fuerte y esbelta ante la multitud y los medios, le hicieron un corsé de yeso y alambre para mantenerse firme, y se cubrió con un tapado de visón. A su vez, le dieron más morfina que la que estaba acostumbrada. 

Estuvo en coma y el 26 de julio de 1952 a las 20:25 horas, perdió su más grande batalla. Hubo varios días de duelo nacional, se suspendieron todos los espectáculos, la radio transmitía solamente música fúnebre y los diarios ponían es las tapas franjas negras. 

La velaron en la Secretaría de Trabajo, y más de dos millones de personas se acercaron a despedirla, a pesar del frío y la lluvia intensa. En las plazas se hicieron altares con su imagen. Se decía que había sido la santa hecha mujer y los sindicatos pedían su canonización. Luego trasladaron el cuerpo al Congreso para exhibirla allí y homenajearla, posteriormente a la CGT.  

Por expreso pedido de Evita de ser embalsamada para conservar su cuerpo, fue convocado Pedro Ara, un anatomista español, quien se encargó de ello. La odisea de su cuerpo duró años, lo secuestraron, lo ultrajaron, lo lesionaron y lo escondieron. Recién pudo descansar en paz en 1976, cuando fue trasladada a una bóveda de su familia en el cementerio de la Recoleta.  

Tiene miles de homenajes en todo el mundo, desde monumentos hasta canciones, cuentos, películas y obras de teatro. Su casa de Los Toldos en la actualidad es un museo. Se sigue recordando como una de las mujeres que marcó una época. Se esté a favor o en contra no se le puede negar su espíritu de lucha.