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Mar, Jul

Dieta mediterránea: Hábitos saludables como estilo de vida

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La alimentación inclusiva y equilibrada es una excelente propuesta Mediterránea debido a que ha aportado a algunas de las problemáticas de salud que enfrenta la sociedad moderna en la actualidad, como la obesidad y las enfermedades crónicas no trasmisibles.

 

El estilo de vida mediterráneo llevó a Italia a ubicarse primero en el podio como el país más saludable del mundo, basado principalmente en un estilo de vida "correcto", compuesto por un modelo alimenticio sin prohibiciones de productos o ingredientes, siempre acompañado por hábitos apropiados. Para lograrlo, resultó fundamental la articulación y el trabajo conjunto de actores públicos y privados.

Según el Prof. Daniele Del Rio la alimentación mediterránea, caracterizada por una multiplicidad de alimentos, algunos consumidos de forma cotidiana y otros con moderación, representa, de hecho, el único enfoque cuyos efectos positivos sobre la salud han sido demostrados científicamente por muchos estudios académicos. La variedad en las elecciones y el "approach" integral sobre la alimentación representan los fundamentos principales de su éxito.

De acuerdo con The Bloomberg Global Health Index 2017 y United Nation World Population Prospect 2017, Italia es hoy uno de los países con mayor esperanza de vida de todo el mundo. Otros países también han seguido el ejemplo italiano, la BMC Medicine señala además que la dieta Mediterránea ha influido en la disminución del riesgo de la incidencia de problemas cardiovasculares en el Reino Unido; representando así una plataforma de alimentación con alta injerencia en la prevención de enfermedades coronarias.

Del Río aseguró que la Argentina es un país con una fuerte influencia mediterránea, donde las posibilidades de seguir un régimen alimenticio mediterráneo son muchísimas, lo que representa una gran oportunidad para generar los factores necesarios para su mayor desarrollo.

Este modelo de alimentación no restringe alimentos, sino que los incluye equilibradamente junto con un estilo de vida saludable: actividad física regular, descanso adecuado y comer en familia.

Este equilibrio es la mejor elección para entender a la alimentación como un escenario multifactorial que podemos potenciar entre todos los actores ocupados en la salud pública, a partir de la investigación y la educación nutricional desde edad escolar temprana. Se ha demostrado que resulta ser un instrumento eficaz de prevención.